Dejamos a Kiyoko después del
desayuno, pero antes nos sacamos muchas fotos, nos despedimos casi con
lágrimas, fue un placer poder vivir en su casa y escucharla contarnos tantas
cosas de su vida y de Japón en general.
| Pepu, Kiyoko, Omyata y Pablo |
| Kiyoko insiste para sacarle fotos a petit con sus muñecas tradicionales |
Con las valijas, esperamos un
tren en la estación de Katsuragawa, que nos llevará hasta Shin-osaka y ahí otro
hasta Hiroshima. Llegamos, y buscamos un
lugar donde dejar el equipaje para poder recorrer más tranquilos. Después de
muchas vueltas encontramos un coinlocker al que le quedaba sólo un casillero
“grande”, detrás nuestro, otra pareja de turistas con mochilas importantes
esperaba que nuestra empresa de hacer entrar las dos valijas en ese espacio fallara,
pero pese a todo pronóstico, después de dos intentos, con un poco de tetris y
otro poco de fuerza, lo conseguimos!
Felices con nuestro éxito de
almacenaje comemos nuevamente Okonomiyaki, en la estación y salimos a la calle
para tomar un tranvía que nos lleva a la parte histórica de Hiroshima.
Enseguida el ambiente cambia cuando al bajarnos, queda frente a nuestros ojos
el A-bomb Dome, el mítico edificio con
cúpula de hierro que quedo en pie después de la bomba atómica.
Queremos visitar
el museo para recorrer los monumentos del parque un poco más metidos en el
tema, pero algo nos distrae: mientras caminamos un grupo de estudiantes
japoneses (tienen uniforme, es sábado) con una maestra, nos preguntan si
hablamos inglés y si pueden hacernos unas preguntas, accedemos. Resulta que en
unos meses van a ir a Canadá y los tienen practicando inglés con desconocidos,
en los parques, mientras la maestra les saca fotos. Los chicos son súper
tímidos y se matan de la risa a cada pregunta y respuesta. Gran momento del viaje.
100metros después, otro grupo nos intercepta, las preguntas son más divertidas,
no está la maestra con ellos, nos agradecen súper contentos. Ahora sí, ya
cumplimos con el sistema educativos japonés (¿), al museo!
El museo es grande, tiene toda
una primera parte introductoria, con muchos datos sobre lo que estaba pasando
antes de la bomba, cartas enviadas entre los responsables, muy interesante.
Después la parte de los datos de la bomba en sí, y en los pisos de arriba los
golpes más bajos. Sin embargo, como el material para leer es taaaanto, y a
nuestro criterio necesitaría del trabajo de un editor, llegamos al final
bastante cansados de todo.
Salimos, y el parque más que un
lugar para reflexionar sobre todo lo que vimos nos sienta como un respiro, al fin
aire libre y nada que leer! Visitamos el monumento de la chica de las mil
gruyas y encaramos para la estación, a recuperar nuestro equipaje.
Lo más impresionante de Hiroshima
es ver la ciudad que es hoy. Algo que habla al respecto, que leímos en el museo,
es que a la semana siguiente de la explosión, ya estaba restablecido el
servicio de tranvías (incluso al día siguiente habían empezado a trabajar para
que vuelve la electricidad), increíble.
| El monumento a la nena de las mil grullas |
| Las miles de miles de grullas que la gente deja en el lugar |
Nos perdemos tratando de ir
caminando a la estación, después de un par de vueltas llegamos, buscamos las
valijas y vamos a tomar un tren, hasta el ferry para ir a Miyajima, el tren
toma más tiempo del que pensábamos y se hace de noche. Llegamos a la isla,
hacemos el check in en el hotel, que es muy bonito y cómodo y salimos a
recorrer las callecitas de la isla. Son las ocho de la noche y está todo
cerrado.
Nos cercamos hasta la costa para ver la puerta Torii más
famosa de Japón y sacar algunas fotos.
| una pagado a la luz de la luna llena |
Seguimos buscando y por fin encontramos
un lugar, donde al entrar nos advierten que cierran a las nueve, comemos,
pagamos y volvemos a dar un paseíto antes de irnos a dormir.
| Felicidad de comer pollo con fritas! |
| En Miyajima, hay tabla! |
¡Me mató la foto con los niños!
ResponderEliminarEs para enmarcar.
Me gusta la última foto, que estás delante la máquina de Coca, aunque la reencuadraría un poco, es muy linda
ResponderEliminarY amé a Kiyoko, que linda es!!!
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