Como había vaticinado el pronóstico: hoy, lluvia. todo el día.
Nunca paró de llover desde que llegamos al departamento anoche.
El jet lag no está pegando con ganas, a las 4 nos despertamos, tratamos de seguir durmiendo y 5 y pico ya no aguantamos más y nos levantamos, desayunamos y empezamos a planear nuestro día.
Teníamos pensado ya, usar el día de lluvia que nos tocara (ojalá sea sólo uno!) para visitar el Shinjuku Gyoen Park, porque queremos visitarlo desde que vimos una película en la que los protagonistas se conocen porque van siempre ahí cuando llueve.
No con poco viaje de por medio, llegamos a la estación Shinjuku, y compramos un paraguas a penas pudimos (transparente, igual al que tiene el 90% de la población en japón, al parecer) y empezamos a caminar, el frío hace que no sea el paseo más agradable de la vida, pero vale la pena.
Finalmente damos con la puerta del parque, pagamos la entrada y enseguida ya todo es árboles y caminos, y lluvia, todo el tiempo lluvia.
El parque tiene un invernadero así que lo visitamos, porque SÍ y porque a demás nos sirve de refugio. Está repleto de plantas tropicales, orquideas, helechos y crotones hermosos, el recorrido es súper agradable.
Para recorrer el parque hay que volver a salir, así que juntamos coraje y nos aventuramos.
El paisaje es rarísimo, el pasto seco es casí amarillo y contrasta con las cortezas oscuras de los árboles sin hojas, en todas las ramitas brillan gotas, es casi irreal.
En un lugar de descanso dentro del parque nos tomamos un te y compramos otro paraguas, para poder estar más cómodos.
Dando ya la vuelta encontramos un ume tan florecido que parecía que ya era hanami.
Con la sonrisa que nos deja el paseo, por lo hermoso y por la escasez de gente que lo hizo todo mucho más disfrutable, arrancamos para Shibuya; no sin antes comernos unos spagettis en un local de comida pseudo italiana que estuvo bastante bien.
En Shibuya le decimos hola al mítico Hachiko, nos quedamos mirando el cruce peatonal con más personas (no se puede creer!!) y visitamos algunas comiquerías.
Estamos súper cansados por el madrugón, el agua de alguna forma consiguió entrar en contacto con nuestros pies, dentro del calzado, y hace demasiado frío, volvemos.
INCREÍBLE!!! Lo que se escucha de fondo es publicidad??
ResponderEliminarAmé.