Vamos a Akihabara (Akiba para los amigos) para comprar una
cámara nueva. La experiencia es intimidante. El contraste entre el silencio del
tren y el ruido que hace todo en las tiendas hace pensar que los clientes
japoneses no viven la experiencia del comprar cualquier cosa como los occidentales
(o al menos los argentinos). Sólo el apartado de productos Apple con mesas
sencillas y un par de productos da un poco de tregua entre todas las demás
góndolas en los 5 pisos que tiene el edificio de Yodobashi Camera. Cada
centímetro del lugar tiene apoyado un producto o está tapado por un cartel con
caracteres en colores vivos (que además no podemos leer). El cerebro pide que
salgamos.
Además, no es particularmente barato y escapamos a otro
local más chico. Chico es una forma de decir, tiene también varios pisos, pero
no es todo el edificio. Acá también está la cámara en cuestión y decidimos
comprar. El vendedor entre gestos y algunas palabras sueltas en inglés nos
ofrece adquirir la tarjeta de cliente, que brinda 10% de descuento (eso dice el
cartel, y son números "10%", no hay lugar a error). Vamos a la caja,
hace los números y el 10% es 1%. Lo señalamos, y el repite "ten percent
point card" mientras asiente. Saco la calculadora, le muestro el cálculo
de 10% del valor de la cámara y me insiste 10% y vuelve a escribir el valor
equivalente al 1%. Esto toma 10 minutos entre garabatos en un papel por parte
de los dos para tratar de entender la matemática internacional. Ningún otro
empleado se acerca o es capaz de asistir a a la venta con un poco más de inglés
básico.
La cámara no sale dos mangos y encima si la saco con
"ten percent point card" tengo que obtenerla tarjeta hoy pagar y
volver mañana. Y encima no nos estamos entendiendo. Desistimos. Le digo
"Wakarimasen" (no entiendo), señalando los números garabateados en el
papel. Hago una reverencia, digo "sumimasen" y afuera.
No hago esfuerzos por hablar algo de japonés. Y los
japoneses, no hacen esfuerzos por hablar inglés tampoco. La sensación es que
los japoneses, ya con Japón están sobrados y lo de afuera no parece ser
demasiado importante.
Hola! Que bueno que llegaron y lo hicieron bien. Que garrón lo de la cámara, pero seguro que después la conseguirás en otro lado. La comida que onda??
ResponderEliminarBesote enooooorme!
Uh que bajón lo de la cámara, un Lost in Translation total! Espero que puedan solucionarlo. Aprovecho para contarte que tu gato es más copado cuando vos no estás, jajaja. Besos.
ResponderEliminarsi todavia no compraron, hay un descuento con la visa de turista en el pasaporte!
ResponderEliminar