domingo, 9 de marzo de 2014

Día 5 - Shirakawa go

Nos despertamos temprano como siempre, tenemos ganas de desayunar en algún lado, salimos a recorrer, nevó toda la noche y el lugar parece un paisaje de puzzle.

Volvemos a dar vueltas por el centro, pero todos los locales están cerrados, parece que el horario de trabajo en invierno es bastante breve, cierran temprano y abren tarde...
Cuando ya estamos a punto de desistir, con unos muffins de minimarket en mano, dirigiéndonos al hotel, encontramos un cafecito muy chiquito con un cartel que dice "OPEN"; adentro!
El lugar es genial, en la tele están dando un programa que muestra videos de gatos de todo el mundo, perfecto, el señor que nos atiende no habla inglés pero nos hacemos entender; Pablo pide el Desayuno completo, yo un Caffé Latte con una porción de torta.
El desayuno completo, además de una tostada de un espesor interesante que ya viene untada con manteca, incluye un huevo duro y sopa miso.

Nos comemos todo súper contentos por el hallazgo y porque por primera vez tenemos un desayuno realmente abundante.
Al rato llega una señora, es la que atiende en realidad y habla bastante inglés, nos pregunta de dónde somos, hablamos un poco del clima, de los lugares que visitamos, antes de irnos, nos hace pinchar en un planisferio lleno de alfileres, uno en nuestra casa, como en Buenos Aires ya hay, le explicamos que vivimos ahí pero que en realidad somos de Rosario y Bariloche, y ponemos dos alfileres.
Cruzamos algunas palabras en japonés y nos vamos a buscar las valijas al hotel para tomar el colectivo a Shirakawa.
El viaje toma casi dos horas, más y más adentro de las montañas cada vez (literalmente, son túneles larguísimos que cruzan las montañas). La nieve cubre todo, nieva de verdad, con copos grandes que flotan como plumas, hermoso.
Finalmente llegamos, no mucho que decir, el lugar es irreal, les dejo fotos y un videito.




Después de recorrerlo todo todo nos da hambre y vamos a almorzar a un lugar que descubrimos porque en la puerta había un perro, que tuvimos que acercarnos para comprobar si era de verdad, de tan pancho que dormía.
el perro era de verdad, y se pidió algo en la barra
Adentro el lugar es bellísimo, si tomás té podés elegirte la taza, hay muchas colgadas por todos lados. Nos sentamos cerca del fuego y pedimos un arroz con curry para compartir y una tostada.
Kareraisu y la mejor tostada de tu vida
Como ya vimos antes, el concepto tostada es algo diferente al que solemos tener en Argentina y ésta lo reprensenta claramente, es una rodaja de algo más de 5cm de espesor, doradita y con manteca, exquisita! el curry pica pero está riquísimo, cuando terminamos nos traen unos dulces tradicionales con porotos rojos dulces y la señora que atiende nos invita a escribir en el diario del lugar.

Nos esforzamos por dejar nuestro saludo en japonés, la señora parece encantada con que el hecho de que seamos argentinos (creemos que porque es un lugar muy lejano para ellos, bueno, para nosotros también).
Después de hacerle unos mimos al perro nos despedimos y vamos a dar una vuelta más antes de tomar el colectivo que nos lleva a nuestro próximo destino: Kanazawa.
Casi otras dos horas más tarde llegamos a Kanazawa, ya es de noche y el hostel donde nos vamos a quedar no está muy cerca, empezamos a caminar y se larga a llover, Pablo está preocupado porque buscó el lugar con google street view y no lo encontró, empezamos a temer lo peor.
Nos perdemos un poco, la gente es súper amable, como siempre y nos orienta. Por fin llegamos, el lugar es un clásico hostel, hay algunos estadounidenses que hace bastante ruido en la salon común, el dueño, Shaq, nos explica todo y nos muestra nuestra habitación.
Vamos a darnos un baño y salir a recorrer un poquito. Caminamos por la avenida principal, está lleno de shopping y de locales como Tiffany, Gucci, etc. Buscamos donde cenar pero todo parece demasiado pretencioso así que caemos en la predecible tentación de resolver el problema en un Mc Donalds. Big Mac y Cuarto de Libra y volvemos al hostel.
Las paredes son en realidad paneles corredizos de madera muy finita, durante la madrugada, llegan los huéspedes de la habiación de al lado que parecen no imaginarse que dormimos, durante un rato los escuchamos hablar en voz bastante alta, ir de acá para allá, apoyar cosas haciendo ruido. Tenemos paciencia, unos minutos después ellos se duermen y nosotros también.

NOTA: Gracias a todos por los comentarios, escribimos este blog (para no olvidarnos de las cosas que vivimos, je) y para compartirlo con un ustedes, de alguna forma nos hace sentirlos cerca =) 
A veces, por cuestiones de conección no se pueden subir algunas fotos o videos, así que algunas entradas antiguas se ven modificadas cuando podemos agregarlos, ahora ya hay videito mostrando la depto en Kioto y el cruce peatonal de Shibuya, esperamos que los disfruten!

4 comentarios:

  1. Me encantó el lugar.
    La tostada me dio un poco de impresión, sin embargo...

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  2. Buenísimo desayunar sopa. Traigan recetas y empezamos a aplicarla nosotros también. Hermosos paisajes nevados. Abríguense mucho y sigan paseando ♥

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  3. seeee, ese pan lo venden en cualquier Lawson o Seven Eleven! es lo mas de lo mas!

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