jueves, 6 de marzo de 2014

Día 3 - Nikko

Dormimos un poco mejor y ya no llueve, de hecho el día está bellamente soleado, aunque todavía más frío que ayer, si es que eso es posible! hay viento, y eso hace que caminar en la calle sea bastante molesto, los dedos se congelan, igual, nada se va a interponer en nuestro plan para el día, el primer viaje fuera de Tokio. Vamos a Nikko.
Después de perdernos un poco, bajarnos en una estación que no era, y rectificar nuestro rumbo, llegamos a alcanzar el Shinkansen (tren bala!) que nos lleva hasta Utsunomiya, donde vamos a tomar otro tren para llegar a destino.
En el camino, gracias al cielo despejado, se puede ver el Fuji San, imponente, es gigante.
Nikko es una ciudad pequeña cerca de las montañas, con muchos templos históricos.
El frío y la lluvia de ayer, dieron sus frutos: Está todo nevado! hay nieve en los caminos, en los techos de las casas, tapando un poco los autos, en todos lados.
El frío hace que de a ratos sea algo dificil disfrutar lo maravilloso del lugar, pero cuando nos olvidamos por un rato no hay dudas, Nikko, te queremos!
Desde la estación se ven las montañas nevadas, hay muchos locales donde venden dulces (algunos parecen ser típicos del lugar), nos dan a probar, todo es muy rico.
Tomamos un colectivo que nos lleva al sector de los templos. Es impresionante, por momentos parece que ya está y asoma por detrás otro, con más colores y figuras talladas en la madera.

En el camino, mientras yo dormitaba, Pablo aprovechó para leer sobre el lugar así que sabe muchas cosas y actúa como un guía turístico improvisado.
En algunas partes de los templos, para acceder al interior es necesario sacarse los zapatos, y no se puede filmar ni sacar fotos, en uno tenemos la oportunidad de ver a un monje explicando una de las particularidades del pabellón: En el techo, hay un dragón dibujado, el monje hace sonar una especie de toc-tocs en distintos lugares, suena como un toc toc, pero cuando se ubica debajo de la cabeza del dragón, el sonido es diferente, reberbera durante un momento y se hace muy agudo, es como un cascabel.
Al salir, los escalones del templo, de metal dorado, expuestos al sol, son un oasis para nuestros pies congelados y nos quedamos un ratito disfrutando de la sensación.
Después de ver tantos templos decidimos comer algo, nuestra primer comida japonesa real, en un restaurant atendido por señoras súper atentas que nos sirven tazones gigantes llenos de comida.

Con fuerzas recobradas gracias al almuerzo super abundante decidimos visitar el Abismo Kanmangafuchi, a algunos cientos de metros de distancia.
La nieve cubre todo y no hay nadie en el paseo, parece imposible, de todos los visitantes que había en los templos, nadie se aventura a acercarse a este lugar, donde las 70 estatuas de Jizo nos reciben con sus gorritos de lana y sus cuerpos llenos de musgo.
Todos son diferentes y jugamos un poco a elegir el que nos parece mas bueno, o más feliz, o más enojado.


El camino está congelado y sufrimos algunos resbalones dignos de dibujitos animados, quizás sea algo peligroso visitar este lugar hoy, quizás por eso no hay nadie, no lo sabemos, pero lo disfrutamos tanto, que hasta dejamos de tener frío.
Para terminar el recorrido, nos dirigimos al Puente Shinkyo, no sin antes sacar provecho de las máquinas expendedoras de latas de bebidas que hay POR TODOS LADOS, la elección: un café latte bien calentito, genial.
El puente es bonito pero no se puede cruzar, muy satisfechos con nuestra primer escapada al Japón más tradicional vamos a esperar el colectivo de vuelta a la estación de Nikko, para esperar el tren, para después cambiar al Shinkansen, para despues cambiar a otro tren, y después a otro y así... hasta llegar al departamento.
Mañana nos vamos de Tokio para empezar una vuelta que nos llevará por algunos de los lugares que más ansiamos ver, empezando por Takayama. 
Chau Tokio, nos vemos a la vuelta.

4 comentarios:

  1. Buenísima la calidad de los informes :)
    Se ve que la están pasando bien. Que siga el buen clima!

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  2. Genial! Me encanta todo, hasta quiero ir a Japón!!!

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  3. Coincido con Joaco, flor de bitácora. Ojalá mejore la temperatura. Che este Petit siempre viaja de arriba, empiecen a cobrarle!

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  4. Estoy siguiendo su viaje. Me encanta como esta redactada la bitácora!. Realmente trasmite la vivencia e invita a seguirlos en este viaje.

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